La formación de la imagen

Fotografía I – clase teórica 2.

Esquema de la reflexión de la luz de un objeto en múltiples direcciones
©Photography, 5th edition, HarperCollins College Publisher.
Tener esta ilustración siempre en mente es clave para comprender la disciplina.

La forma en que se crea una imagen es cosa tremendamente compleja, aunque se conozca desde hace muchos siglos.

Conociendo la luz como vimos en el post pasado (que dejo aquí), sabemos que uno de los comportamientos que tiene aquélla es que rebota en los objetos en los que se encuentra a su paso. Esos haces de luz que rebotan viajan de vuelta hacia un lugar, nuestro ojo, que consigue mediante un complejo sistema biológico (jamás igualado con tecnología artificial), proyectar ese haz de luz (es decir, alterar su camino) hacia el fondo de la retina e impactar y estimular los conos y bastones que tenemos en ella. Ese haz de luz, que no viaja solo, sino con muchos otros que son rebotados de los objetos que hay en el entorno, son proyectados de diferente manera e impactan diferentes zonas de la retina estimulando conos y bastones de diferente forma (exactamente con la diferente intensidad y longitud de onda –color visible– de cada uno de esos haces). Por eso mismo, vemos diferentes cosas de diferente color e intensidad de luz (más claras o más oscuras según la cantidad de fotones que hayamos percibido).

Un poco de historia

Ya en el s.V a. de C., Mozi, filósofo chino, descubrió el fenómeno que la luz produce cuando ésta se transmite hacia el interior de una habitación oscura a través de un pequeño orificio -o al menos es de cuando tenemos constancia-, creando un curioso efecto de imagen invertida en la pared opuesta a la ubicación de dicho orificio. Aristóteles y Euclides en el s. IV a. de C., el físico árabe Ibn al-Haytham en el s. VI, y otros ilustres científicos también descubrieron fenómenos de la luz relativos a la proyección de imágenes, sombras, y su trayectoria en línea recta a lo largo de los siglos. Se puede entender que alguno de los principios básicos de la luz se conocían desde hace siglos, y que desde luego era objeto de estudio.

esquema medieval-renacentista de camara obscura para pintar
el propio Leonardo da Vinci experimentó con artilugios primitivos de camara obscura.

Es bien cierto que estas imágenes proyectadas son tenues, más cuanto más alejada está una pared del orificio, más cuanto más oscuro sea el día o la hora, y además el entorno en el que se proyecta debe ser completamente oscuro ya que en cuanto la luz empiece a invadir la estancia, esta proyección comienza a desvanecerse. Además, como puede entenderse a poco que reflexionemos, una proyección nítida se consigue solamente con un orificio de entrada de la luz relativamente pequeño, por lo que la luz disponible en la estancia será mínima, la vivacidad de los tonos pues, minúscula. Lo explicamos a continuación.

Con un orificio minúsculo, esta discriminación de haces de luz, consigue que los sobrantes no contaminen la proyección en el plano opuesto:

vemos el sujeto de ejemplo reflejando la luz que recibe en múltiples direcciones y como un elemento discriminador consigue que se proyecte la imagen del sujeto en el plano opuesto ©Fotografía Básica, Michael Langford. Ediciones Omega.
un elemento discriminador tan sencillo como una cartulina agujereada es eficaz para comprender el funcionamiento de la formación de la imagen. ©Photography, Barbara London & John Upton. Harper Collins Publisher
y cuanto más pequeño el orificio, más discriminación de haces de luz, más precisa la imagen proyectada, ergo más nítida, aunque también más oscura. ©Photography, Barbara London & John Upton. Harper Collins Publisher

Pero, ¿cómo conseguimos nosotros ver los objetos nítidos y brillantes?

Pues fundamentalmente disponiendo de una maravilla biológica que es la visión humana. La visión humana se compone de los órganos relacionados con los ojos, que es donde se proyecta la imagen del entorno, y también con la parte neurológico-cerebral, que es la que interpreta la proyección que sucede en la retina. Así pues, el ojo proyecta la imagen en la retina, y el sistema neurológico, cerebro incluido, le da sentido. Recordamos el “apunte” del primer post del ojo humano:

corte de sección del ojo humano

El órgano clave por el que pasa la luz proyectada hacia el interior de la retina es el cristalino, una estructura flexible, adaptable en forma y tensión, que permite hacer nítido (enfocar) instantáneamente lo que estamos viendo ante nosotros y que los conos y bastones se estimulen consecuentemente, conectada con la estructura neurológica que envía la información (ya enfocada) al cerebro para su interpretación.

Ahora bien, los artilugios no disponen de ojos biológicos, por lo que hubo que inventar algo que consiguiera crear un efecto similar. Ese artilugio es la lente. Y su material es el vidrio.

Otro poco de historia

Se ubican en Mesopotamia en el año 2.000 a. de C. los primeros descubrimientos del vidrio a través de la experimentación de calentar una mezcla de minerales (arena de sílice y un álcali como la sosa o potasa) que al llegar a alta temperatura se licuaban creando una masa densa maleable con herramientas, y que se solidificaba al enfriarse posibilitando la manufactura de objetos de uso cotidiano en un material con propiedades innovadoras, que además producían efectos extraños en la luz. Los vidrios primitivos son poco depurados, sucios, y con muchas deformidades o tonalidades extrañas (bellos en cualquier caso) pero ya fue un salto de gigante la posibilidad de transformación de arenas simples. En la historia, hay ejemplo claro de trabajo de elementos que hacen diversos efectos con la luz; ni que decir tiene que el vidrio es uno de los elementos más comunes en nuestras vidas unos 4.000 años después. Es importante destacar que vidrio y cristal no son lo mismo, como veremos en el capítulo de objetivos, pese a que a los fabricantes les estimule especialmente hablar de cristal.

Se han fabricado lentes desde hace siglos, no siempre para aplicaciones fotográficas, sino especialmente para elementos de observación (telescopio, inventado en el año 1611 ; lupas, 1000; gafas, 1248, microscopios, 1590; catalejos, 1608), o de control térmico (hacer fuego, año 710).

Lente Nimrud, Mesopotamia. British Museum.

Las lentes primitivas se componen de un elemento de vidrio simple, moldeados artesanalmente de forma que concentren la luz que reciben en un plano opuesto, conformando una imagen de manera similar a como acabamos de ver, con las ventajas de producir una proyección más luminosa (dado que el diámetro de la lente es muy superior al de los orificios usados en las camara obscura), y mayor nitidez con esos niveles de brillo, con lo que mejor representación de los colores y el contraste de la escena.

Ya que conocemos cómo se comporta la luz al atravesar un elemento que la transmite, y uno de esos comportamientos es el cambio de dirección (bueno, dos, la refracción y la difracción), podemos deducir que los elementos que pueden proyectar imágenes fotográficas son los que tengan diseños divergentes o convergentes. Esto es, diseños cóncavos o convexos, o cuyas superficies sean cóncavas o convexas. Así pues, el elemento óptico fotográfico más simple, de una sola pieza, es simétrico, tal que así:

cómo una lente convergente simétrica proyecta una imagen en el plano opuesto. ©Photography, Barbara London & John Upton. Harper Collins Publisher
cómo se transmite la luz en el vidrio, y su descomposición en la lente óptica. ©Fotografía Básica, Michael Langford. Ediciones Omega.

Claro que, como vemos en las ilustraciones de estos fantásticos libros, la lente consigue converger los haces de luz en un punto; esto es en realidad, en un único plano paralelo al de la lente. Eso es lo que denominamos en fotografía plano focal. Con una posición dada, sólo un plano de la escena será proyectado con nitidez (enfocado) en el plano focal.

izq.: cómo la lente proyecta la imagen en el plano focal.
dcha.: el esquema de viaje de los haces de luz, y cómo sólo su coincidencia en un plano concreto produce una imagen nítida, y los planos anteriores y posteriores no.
©Fotografía Básica, Michael Langford. Ediciones Omega.

De hecho, una de las primeras aplicaciones prácticas (a parte de todos los campos de la ciencia arriba mencionados) fue en las camara obscura portátiles para que los artistas consiguieran estudios de perspectiva mejorados.

artilugio diseñado para dibujar por encima del cristal la imagen proyectada, supongo que alrededor del s. XVII-XVIII, ya con lente y sistema de enfoque.

Se aprecia que los artilugios disponen de un mecanismo de enfoque, consistente en unos raíles donde se monta el tubo donde va alojada la lente que la permite desplazar hacia adelante y hacia atrás, desplazando el plano de convergencia de esos haces para poder verse la imagen con suficiente nitidez, o plano de enfoque. No confundir plano focal (donde sucede la proyección nítida de la escena) con plano de enfoque (el plano de la escena que se proyecta con nitidez). Estas diferencias pueden parecer sutiles pero no dominarlas pueden conllevar numerosos fallos de funcionamiento, y no tener la capacidad de solucionarlos.

ilustración de la época que representa un artista empleando una camara obscura como artilugio para simplificar su trabajo. Tecnología punta del s.XVIII.

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Bibliografía:

http://www.photographyhistoryfacts.com/photography-development-history/camera-obscura-history/

https://mymodernmet.com/camera-obscura/

https://amaraandrew.com/camera-obscura/

https://www.researchgate.net/figure/The-camera-obscura-sketched-by-Leonardo-da-Vinci-in-Codex-Atlanticus-1515-preserved-in_fig1_291379167

https://curiosfera-historia.com/historia-del-vidrio-inventor-origen/

https://en.wikipedia.org/wiki/Nimrud_lens

Procesos argénteos

Fotografía I – clase teórica 1.

©Edward Weston, Pepper 30, 1930

La fotografía es un medio de expresión que emplea dos elementos fundamentales para producirse: la luz, y un material sensible a la luz. El material sensible a la luz más empleado en fotografía son los haluros de plata, un compuesto químico formado por cloruro, bromuro, o combinaciones de ambos y una disolución de nitrato de plata. Este elemento se estabiliza en una emulsión con base de gelatina animal y un soporte de acetato o de poliéster, para los formatos y superficies más comunes. Existen procesos de fotografía primigenios que emplean soportes de vidrio o metal, con colodión o con albúmina en los que no vamos a entrar por el momento.

Lo importante ahora es saber que la imagen fotográfica se crea gracias a dos elementos que se combinan: la luz que impacta un soporte fotosensible, en este caso cubierto con una emulsión que contiene haluros de plata.

Así pues, vamos a explicar cada uno de estos elementos en lo que a fotografía se refiere.

La luz

©Charles Harbutt, Blind Boy, NYC, c.1960

La fotografía de Charles Harbutt ilustra una evidencia no siempre asimilada, y es que la luz es energía, perceptible no sólo visualmente. Es energía electromagnética, que es capaz de transmitirse en el vacío, y que tiene unas propiedades únicas en el mundo conocido. Esta energía es emitida por una fuente concreta y, la más comúnmente conocida es el sol.

Cómo viaja la luz.
©Fotografía Básica, Michael Langford. Ediciones Omega.

Llamamos luz exclusivamente a la banda del espectro electromagnético (que es emitida en ondas por su fuente) que va desde los 400 a los 700 nanómetros (nm) aproximadamente de frecuencia de onda. Esa es exactamente la banda a la que es sensible el ojo humano, que nosotros llamamos luz, y que nos permite ver los objetos que nos rodean previa reflexión (o emisión, si miramos directamente a la fuente) de dicha luz hacia nosotros.

Más allá de los 700 nm se halla el infrarrojo, y por debajo de los 400 nm está la banda ultravioleta. A ambos lados el espectro electromagnético se expande o contrae en longitud de onda representando las diferentes radiaciones emitidas por las fuentes.

Cuando llega al ojo, cada longitud de onda excita unas células concretas de nuestras retinas, los conos (cada uno es sensible a la frecuencia de onda del espectro específica para el azul, o a rojo, o a verde) y los bastones (sensibles a la intensidad de luz), transformándose en luz visible de un determinado color para nuestro cerebro; cuando la proporción de longitudes de onda es similar, percibimos la luz como blanca. Y cuando la luz es demasiado tenue, es decir, que hay un nivel de luminosidad muy bajo, no vemos el color, porque los bastones no tienen suficiente sensibilidad para estimularse a esos niveles, y por ello en condiciones oscuras no percibimos la diferencia entre longitudes de onda, y por tanto, los colores (lo que se llama visión escotópica). Evidentemente, la mayoría de las emulsiones fotosensibles se fabrican con sensibilidad a las longitudes de onda que llamamos luz visible (a excepción de emulsiones especiales, científicas, médicas, policiales, etc.).

apunte de sección del ojo. 2004.

La visión humana es un sistema tremendamente complejo, de las visiones más avanzadas y competitivas de la naturaleza, muy posiblemente evolucionando de los primates y su necesidad de prevenir ataques de los reptiles, que tienen la capacidad de camuflarse, ser sigilosos y tremendamente mortíferos. Pero esa es otra historia, y antropológica, no fotográfica.

En 1666 Newton comprobó que la luz podía ser separada en sus longitudes de onda, que denominamos “colores”. No tiene por qué ser necesariamente un prisma, sino cualquier medio que la luz atraviese (o incluso transmita o rebote) descompone sus longitudes de onda en mayor o menor medida, con diferentes efectos visibles.

La luz puede ser reflejada, transmitida o absorbida. Cada objeto produce en la luz al menos dos de estas tres capacidades (existen muy pocos materiales que produzcan sólo una de las tres, y no existe cuerpo que refleje, transmita o absorba el 100 % de la luz que recibe; ni el mejor vidrio óptico, ni el aire de la atmósfera). Sí podemos decir que cada vez que la luz atraviesa una superficie para entrar en un medio nuevo, es el momento en que suceden los cambios de velocidad y la descomposición del espectro.

En cuanto a las reflexiones, existen de dos tipos: especular y difusa. Entraremos en más detalle en el capítulo de iluminación.

De hecho, la luz se puede definir además con dos teorías, que nos sirvan para la aplicación práctica de la fotografía.

Teoría ondulatoria

La teoría ondulatoria de la luz indica que ésta se mueve en forma de onda, vibratoria, a una velocidad de 300.000 kms por segundo en el vacío. La velocidad de la luz cambia al incidir sobre cuerpos e incluso gases, como el entorno de la atmósfera. La luz no acelera ni decelera, el cambio se produce instantáneamente. Las ondas de radio pueden tener una longitud de onda de hasta 10 kilómetros, mientras que algunos rayos Gamma, de hasta 0,000000001 milímetros (letales en cuestión de horas).

Además, la luz viaja siempre en línea recta (sólo es curvada por fenómenos gravitatorios), y cambia de dirección (además de velocidad) al atravesar los cuerpos, reflejarse o rebotar en ellos. Este concepto es crítico a la hora de entender la formación de la imagen que explicaremos después. La luz es capaz de recuperar la luz inicial cuando vuelve a dicho medio inicial. Es un fenómeno realmente peculiar, la luz.

Teoría cuántica

La teoría cuántica de la luz (Max Planck, fin. XIX) nos dice que ésta está compuesta por elementos contables, paquetes llamados quanta, y que contienen partículas fundamentales que denominamos fotones y cuya cantidad siempre es un múltiplo de una cierta constante (la constante de Plank -> E=hv, donde h es la constante, y v la frecuencia de onda). Para simplificar, comprendamos que la luz está compuesta realmente por paquetes de fotones, que según las frecuencias de onda, van con más o menos en múltiplos, no de cantidades aleatorias. Y que cuanto más intensidad tiene, más quantas, fotones, contiene.

Tres fenómenos pueden sucederle a la luz cuando viaja y/o cambia de medio. La refracción, la reflexión o la difracción (También hay un cambio de velocidad como hemos mencionado).

Refracción: cuando al cambiar de medio la luz se desvía y se acerca a la perpendicular de la superficie de entrada del medio en el que entra. Los materiales tienen un índice de refracción, que es la capacidad de esa sustancia para desviar la luz. Cada longitud de onda se refracta en ángulos diferentes, lo que lleva a una dispersión del color, de forma adicional.

Reflexión: cuando la luz no cambia de medio al haber impactado a uno opaco, parte es absorbida por éste transformándose en calor y la otra es reflejada en el mismo ángulo de entrada. De ahí que los objetos negros, que absorben casi toda la luz que reciben, acumulan más calor que otros más claros, y al reflejar menos luz, los percibimos como más oscuros -negros-.

Difracción: la luz se difracta cuando al cambiar de medio su ángulo de salida se aleja de la perpendicular de la superficie de entrada de dicho medio.

Características de la luz

Las características de la luz serán tratadas en capítulos subsecuentes, cuando hablemos de medición de la luz, iluminación y previsualización de escenas. Como avance, diremos que hay dos características básicas de la luz:

Calidad, definido fundamentalmente por el tipo de sombra que proyecta, y también por el tipo de superficie en que rebota (produciendo reflexión especular o difusa como he mencionado antes, y comentaré en detalle en el capítulo de iluminación).

Cantidad, que es la intensidad de la luz, o el número de fotones que la componen. Debido a los fenómenos anteriores que la luz sufre, conforme ésta viaja, pierde intensidad (es decir, fotones) por el camino. Como la fuente más importante de luz es el sol, los cambios en nuestra vista relacionados con la luz solar no son perceptibles, pero sí lo pueden ser cuando la fuente de luz es artificial. Lo veremos en detalle en el capítulo de iluminación.

Y la composición espectral, si la queremos llamar así, que es lo que le da la tonalidad a una luz concreta, siendo originada por su tipo de combustión o composición de gases que emite, fundamentalmente. Es una característica en mi opinión secundaria, pero es cierto que es oportunamente relevante como para tenerla en cuenta y, sin duda, no despreciarla (sabemos que incluso en fotografía digital, no sólo química, la composición espectral que tenga la luz que ilumina la escena es decisiva para obtener una imagen satisfactoria, pero ese es otro tema, que podremos ver en Color).

Una buena noticia: no hay más. Hay profundidad de detalle, por supuesto, pero eso es lo que hay. Para dominar la luz en una fotografía, no necesitas abrir más pasillos, sino adentrarte en estos tres. ¿Y el flash? Sí, también el flash. Pero lo vemos más adelante.

La superficie fotosensible

Antes de continuar, sí me gustaría mencionar que la ciencia fotográfica desde sus orígenes y especialmente en las últimas décadas es una de las puntas de lanza de la química y su complejidad alcanza niveles extraordinarios.

Como hemos mencionado antes, el otro elemento imprescindible para formar una imagen fotográfica es un soporte o superficie fotosensible. El método más común de conseguir este elemento es combinar un soporte de diferentes características (fundamentalmente acetato o poliéster para las llamadas películas, papel para las copias fotográficas o los llamados fotogramas, o vidrio -colodión- o metal -daguerrotipos- para alguno de los procedimientos primigenios), con una emulsión que contenga elementos químicos sensibles a la luz. Dichos elementos son compuestos cuya exposición al espectro electromagnético conllevan su activación, lo que inicia un proceso de ennegrecimiento. Estos compuestos son en su mayoría combinaciones de bromuro, cloruro o ioduro para formar bromuro de plata, cloruro de plata, ioduro de plata (con frecuencia una combinación de todos ellos, aunque el ioduro es altamente radioactivo y su aplicación es más especializada). Es muy posible que en las exposiciones de fotografía encuentres en el letrero junto a la obra la leyenda “gelatinobromuro de plata”, haciendo referencia al tipo de emulsión. Y sí, has entendido bien, la base de la emulsión, donde se encuentran los haluros de plata, es una gelatina como he mencionado antes.

sección simplificada de una película en blanco y negro. https://photography.tutsplus.com/articles/what-is-iso-a-technical-exploration–photo-11963

Creando una imagen en plata

Los haluros de plata son unos cristales de plata que se “activan” en el momento de recibir el impacto de fotones, comenzando un proceso de oxidación y alteración química y formal produciendo lo que se denomina imagen latente. Es el estado en el que la emulsión ha sido expuesta, excitada, con un impacto de luz suficiente para activarla, pero que aún no representa imagen.

De hecho, hasta sabemos cuántos fotones son los mínimamente necesarios para estimular un elemento de la superficie sensible, bien sea un sensor digital o una emulsión fotográfica. Aproximadamente consiguen impactar 4 de cada 10 que llegan. Y necesitamos que 3 fotones consigan alterar la estabilidad química del átomo.

Esquema de sección de una película fotográfica y de un haluro de plata,
©Photography, 5th edition, HarperCollins College Publisher. En serio, este libro es una maravilla

Cuando llega luz al cristal de plata, se aumenta el nivel energético del átomo, y entonces uno de sus electrones escapa de su órbita y sale disparado, siendo atrapado por una “impureza” (creada artificialmente y de forma controlada exprofeso, –sensitivity speck o partículas de sensibilidad en la ilustración-); si este átomo sigue recibiendo fotones e incrementando su nivel energético, más electrones escapan de sus órbitas y son atrapados por la partícula de impureza. En el momento en que 3 de estos electrones “conquisten” la impureza, este haluro de plata se acabará convirtiendo en plata metálica. Ese es el umbral de impactos, a partir del cual aunque reciba más estímulo (fotones – electrones), ya no produce más respuesta.

Esquema del proceso de activación de un haluro de plata
©Photography, 5th edition, HarperCollins College Publisher.
anotaciones de clase referentes al fenómeno. 2004

Dado que los haluros de plata se ennegrecen muy lentamente, “reservamos” esa imagen latente para el siguiente paso decisivo en la creación de la imagen fotográfica: el revelado, que no es otra cosa que un baño químico al que sometemos a la emulsión expuesta para acelerar el proceso de ennegrecimiento natural de los haluros.

Así pues, el revelado es el paso que nos permite fotografiar sucesos instantáneos con suma limpieza (dado que un ennegrecimiento natural, además de llevar mucho tiempo y no ser útil para muchas de las situaciones, conlleva un incremento de la densidad de base y produciría imágenes sucias o cuya gama tonal no representaría de ninguna manera la de la escena, especialmente si no hay revelado en ninguna de los elementos, negativo y positivo). Tanto es así que si sacamos un trocito del carrete de su chasis veremos cómo se va ennegreciendo con los minutos hasta convertirse en una masa parduzca, entre otras cosas por los otros químicos y el soporte en el que está la emulsión. Así que damos un pequeño golpe de luz a la emulsión, y ya la bañaremos en químicos para finalizar el proceso.

Para no liarnos más, el haluro de plata que es estimulado y revelado correctamente acaba convertido en una partícula de plata metálica aumentando enormemente su tamaño y completamente negra. No gris, ni medio gris, sino totalmente negra. Las partículas no tienen tonalidades diferentes, sino que bien se quedan en la película (negras), o son disueltas en el baño químico y eliminadas de la película, dejando en su lugar la transparencia de la emulsión y el soporte.

imagen de emulsión primitiva antes de exponer y después de revelar. Supongo que tiene una ampliación de unos 1000X.
http://www.people.vcu.edu/~djbromle/color-theory/lecture/9.html

En este sentido, es de insistir que los haluros de plata no tienen estados intermedios; bien son expuestos suficientemente y por tanto estimulados y aparecen como partículas negras en el negativo, o no. Es curioso, pero la fotografía analógica (es decir, química), es digital. Y la digital, en origen, analógica. Pero esa es otra historia.

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Bibliografía:

Photography, 5th edition, HarperCollins College Publisher.

Fotografía Básica, Michael Langford. Ediciones Omega.

http://www.people.vcu.edu/~djbromle/color-theory/lecture/9.html

https://kaiserscience.wordpress.com/physics/electromagnetism/light-is-an-em-field/

https://photography.tutsplus.com/articles/what-is-iso-a-technical-exploration–photo-11963

https://touchysubjects.wordpress.com/2011/09/29/does-low-level-light-therapy-work/

Buzzle.com

re·lanzamiento

javifoto es un espacio personal en el que comparto mis aprendizajes de fotografía, disciplina a la que le he dedicado casi 20 años y que me sigue cautivando por muchos motivos. Unos son públicos, y otros privados.

Me dediqué a ello los primeros años de mi vida laboral, con no poco éxito ya que no es fácil conseguir pagar todas tus facturas y sostener ahorros trabajando de fotógrafo durante tan larga temporada.

Llegó un momento en el que no veía claro que trabajar por cuenta propia en una disciplina artística fuera sostenible, y recibí una oportunidad dentro del sector para contribuir al desarrollo del negocio en el líder del mercado. Y contribuí indudablemente, pese a la dureza del entorno.

Así, puedo decir que mi experiencia en el sector de la fotografía es tremendamente amplia, enriquecida por haber vivido muchos aspectos diferentes en un momento único como fue la explosión de la tecnología digital, tanto en lo que se refiere a las cámaras y ópticas como al desarrollo y crecimiento de internet, las redes sociales, y el posterior declive y erosión del papel de la fotografía digital en favor del smartphone, viviendo en primera línea de batalla todas las etapas, y además entendiéndolas.

Reconozco que me ha motivado volver a escribir sobre la fotografía, porque he notado un aire nuevo, un espíritu rejuvenecido en la disciplina, y ese es el renacimiento de la fotografía química, y además por parte de la juventud.

Y como he visto que hay carencias en la transmisión de conocimiento, y me he sentido también rejuvenecido por esa parte, he decidido retomar como un proyecto personal compartir con el mundo todo lo que aprendí, sobre todo porque cuando empecé, busqué a los mejores maestros disponibles, y recabé todo cuanto se pudo sobre ellos y sobre la Fotografía. Y sé que ellos sonreirían de satisfacción al ver compartida su enseñanza.

Un placer. Por todo lo que me disteis.