PhotoEspaña 2010. Difícil de digerir.
Photo España es un evento fotográfico que ha venido creciendo mucho los últimos años. La presencia es total en los medios, la sociedad fotográfica y artística y además ha estado expandiéndose fuera de Madrid con intención. Cuenca, incluso ahora Lisboa reciben los carteles de PhE con gran orgullo, o visionados de portfolios en São Paulo o Ciudad de Guatemala.
La página web es un completo galimatías de información y enlaces cruzados, el diseño está hecho además en flash, lo que imposibilita la indexación del contenido por parte de los buscadores. Encontrar una exposición de mi interés es una tarea ardua y compleja, con falta de información y totalmente desubicada, y con enlaces que no funcionan o funcionan incorrectamente (vamos, que no funcionan), imágenes pequeñas y escasas y referencias que aparecen y desaparecen de un día para otro en plenas fechas del festival. Un auténtico desastre. De hecho, había planificado visitar alguna exposición en función de algún autor mostrado en la página web y al reescribir este artículo ya han desaparecido.
Detrás de toda esta maraña de gran propaganda, está el concepto de PhE que siempre he encontrado: un marco fotográfico donde tener exposiciones, talleres, conferencias, lo que es un acercamiento a la realidad fotográfica actual, y tomar el pulso de la gente que se está moviendo en el ecosistema fotográfico, profesionales, conferenciantes, tutores, editores, aficionados, etc. Así, tiene buena pinta. Si somos capaces de abstraernos de los poppies, trendies y demás chavalotes con lomo que circundarán los espacios de PhE, podremos disfrutar de alguna que otra exposición bien comisariada, que son casos realmente excepcionales, de buen material y de buen ojo. Autores clásicos, normalmente. Es normal. Pero sinceramente, y sin ser sospechoso de ello, las fotografías que nos invitan a detenernos ante ellas, que nos emocionan más, que podemos mirar y remirar durante horas, y que nos ayudan a nosotros mismos, suelen ser las de autores que han pasado la criba de la época. Quizá alguno de los autores contemporáneos superen las próximas décadas y sean considerados en el 2050.
“El trabajo de Helen Levitt se puede denominar anti-periodismo”. 1969. Walker Evans. Un principiante, vamos…

Aspecto de la sala principal de la planta baja. Exposición muy completa y con numerosas fotografías, diferentes épocas de la autora, una delicia. Repetiré.
Estuve en la exposición de Helen Levitt el otro día (c/Zorrilla, 3. Hasta el 29 de agosto). Pocas palabras más se pueden añadir al comentario de Evans. Una exposición muy bien tratada, cómoda, con muchísimas fotografías buenísimas, con los espacios bien divididos en cuanto a épocas y temas que trató la autora, y una sala de consulta de los libros más comunes que de ella podemos comprar se han publicado. Copias bien positivadas, bien montadas y como suele suceder, no demasiado bien iluminadas, pero no todo se puede pedir, y la iluminación en las exposiciones es siempre una tarea pendiente, salvo en El Prado y en la Frick Collection, por poner un par de ejemplos. Un proyector de diapositivas nos devuelve a la época cuando las fotografías se veían bien, no como con los súperproyectores digitales de ahora, por muy “FullHD” que nos pongan.. color, contraste, contundencia de imagen,… y el soniquete del pasar la diapo. Total. Los que hemos podido disfrutar de una proyección de 6×6 con un PCP 80 (proyector Hasselblad con óptica basculante Carl Zeiss -auténtica, no como las de las digitales de Sony-), no tenemos complejos. Eso es ver Fotografía.

Preciosas copias pequeñas de fantásticas imágenes de reportaje urbano.

El proyector de diapositivas Kodak a pleno rendimiento. Todavía quedan
Otros fotógrafos de los que recomendaría la visita son Ugo Mulas, Yann Gross, Bartolomé Gros o Mauro Restlife. Sin poder tener acceso a información concreta de todos ellos, es todo lo que puedo aconsejar desde lo que PhE10 facilita en su escueto espacio dedicado a las exposiciones. Creo que me dejaré caer por alguna de ésas.
Tradicionalmente, las mejores muestras de PhE suelen ser las de los autores clásicos, entre los que se encuentran Diane Arbus (Sala La Fábrica, hasta el 23 de julio), Harold Edgerton (si no vimos las clásicas imágenes de estudio de movimientos: AZCA, hasta el 25 de julio). En cambio, exposiciones como las de Jurgen Teller o Isabel Muñoz (con otros trabajos fantásticos) prometen ser una soberana pérdida de tiempo.
Conclusión final al respecto, que PhotoEspaña es un gran acontecimiento fotográfico, digno de ser disfrutado por nosotros los entusiastas, pero que hay que dedicarle una satírica mirada dado que es un gran volumen de humo que nos quieren vender, el cual, obviamente, no compramos.


































